viernes, 11 de abril de 2008

Frases y Aforismos El secreto - El sueño

Frases y Aforismos El secreto - El sueño

Simon bolivar


El sentido común es el arte de resolver los problemas, no de plantearlos. Yoritomo Tashi

El sentido moral es de gran importancia. Cuando desaparece de una nación, toda la estructura social va hacia el derrumbe. Alexis Carrel

El sentido moral nos indica hasta dónde llegan las concepciones permitidas y dónde empieza la licencia prohibida. Yoritomo Tashi

El señor nos dio dos extremos opuestos, uno col el cual nos sentamos y el otro para pensar. El éxito dependerá de cuál de los dos utilicemos/ Ann Landers
El ser capaz de vivir en paz y tranquilidad durante algún tiempo es testimonio de madurez. Irvine Page

El silencio es el partido más seguro para el que desconfía de sí mismo. F. De la Rochefoucauld

El silencio es el ruido más fuerte, quizá el mas fuerte de todos los ruidos. Miles Davis

El silencio es la réplica más aguda. Cheteston

El sindicalismo es fórmula esencial para que los trabajadores puedan defender eficazmente, asociándose por libre voluntad sus intereses materiales y espirituales y los del país. E. Santos

El soberano proclama, él mismo, las buenas noticias y ordena a sus sirvientes anunciar las malas. Servio Tulio

El soldado bisoño lo cree todo perdido desde que es derrotado una vez. Simón Bolívar

El sol no se ha puesto aún por última vez. Tito Livio

El sueño de los hombres buenos de todas las generaciones es el de la libertad y la justicia. Santiago Perez

El sueño de los que están despiertos es la esperanza. Carlomagno

El sueño y la esperanza son los dos calmantes que concede la naturaleza al hombre. Federico

viernes, 14 de septiembre de 2007

Frases ingeniosas de Jorge Luis Borges

Frases ingeniosas de Jorge Luis Borges

Durante la dictadura militar alguien le comenta a Borges que el general Galtieri, presidente de la República en ese momento, ha confesado que una de sus mayores ambiciones es seguir el camino de Perón y parecerse a él. "¡Caramba! -interrumpe Borges- es imposible imaginarse una aspiración más modesta".

Borges firma ejemplares en una librería del Centro. Un joven se acerca con Ficciones y le dice: "Maestro, usted es inmortal".
Borges le contesta: "Vamos, hombre. No hay por qué ser tan pesimista".

Roma, 1981. Conferencia de prensa en un hotel de la Via Veneto.
Además de periodistas, están presentes Bernardo Bertolucci y
Franco María Ricci. Borges, inspirado, destila ingenio. Llega la última pregunta. "¿A qué atribuye que todavía no le hayan otorgado el Premio Nobel de Literatura?"
- "A la sabiduría sueca".

En una entrevista, en Roma, un periodista trataba de poner en aprietos a Jorge Luis Borges. Como no lo lograba, finalmente probó con algo que le pareció más provocativo: "¿En su país todavía hay caníbales?"
- "Ya no - contestó aquél -, nos los comimos a todos."

En plena Guerra de las Malvinas, opinó que "la Argentina e Inglaterra parecen dos pelados peleándose por un peine" y que "las islas habría que regalárselas a Bolivia para que tenga salida al mar".


Sobre la situación de la literatura argentina, Córdoba Iturburu, que la presidía, inquirió a los gritos: "¿Y qué vamos a hacer por nuestros jóvenes poetas?" Desde el fondo llegó otro grito, éste de Borges: "¡Disuadirlos!"

En la pausa de un acto cultural, el novelista Oscar Hermes
Villordo acompañó a Borges al baño, situado en un primer piso al que se llegaba por una empinada escalera de madera. Cuando volvían, Villordo notó que Borges descendía los escalones demasiado rápido y, temiendo lo peor, le preguntó:"¿No deberíamos ir más despacio?" "Pero no soy yo - aclaró Borges -, es Newton."

Borges charla con Antonio Carrizo, en un bar. Por la radio del local se anuncia un tango con letra de León Benarós, amigo de Borges. El locutor propone escucharlo y el escritor acepta.
Cuando el tango termina, Carrizo le pregunta qué le pareció. Borges
mueve la cabeza y dictamina, muy preocupado: "Esto le pasa a Benarós por juntarse con peronistas".

El poeta Eduardo González Lanuza, uno de los introductores del ultraísmo en la Argentina y gran amigo de Borges, descubre a éste en Florida y Corrientes, solo, con su bastón, esperando para poder cruzar. Lo toca y le dice: "Borges, soy González Lanuza".
El vuelve la cabeza y, después de unos segundos, contesta: "Es probable".

En Maipú y Tucumán, un grupo de adictos a Isabel Perón descubre a Borges y lo sigue unos metros, insultándolo. Al ingresar en su casa, un periodista le pregunta cómo se siente. "Medio desorientado - manifiesta -. Se me acercó una mujer vociferando:
¡Inculto! ¡Ignorante! "

Un joven poeta se acerca a Borges en la calle. Deja en manos
del escritor su primer libro.Borges agradece y le pregunta cuál es el título. "Con la patria adentro", responde el joven. -"Pero qué incomodidad, amigo, qué incomodidad".

El escritor argentino Héctor Bianciotti recuerda una de las
tantas salidas elegantes de Borges, cuando le incomodaban los halagos de la gente: Ocurre en París, en un estudio de televisión.
-"¿Usted se da cuenta de que es uno de los grandes escritores del siglo?", lo interrogan.
-"Es que este", evalúa Borges, "ha sido un siglo muy mediocre".

Una mañana de octubre de 1967, Borges está al frente de su
clase de literatura inglesa. Un estudiante entra y lo interrumpe para anunciar la muerte del Che Guevara y la inmediata suspensión de las clases para rendirle un homenaje . Borges contesta que el
homenaje seguramente puede esperar. Clima tenso. El estudiante insiste: "Tiene que ser ahora y usted se va". Borges no se resigna ygrita: "No me voy nada. Y si usted es tan guapo, venga a sacarme del escritorio". El estudiante amenaza con cortar la luz. "He tomado la precaución", retruca Borges, "de ser ciego esperando este momento".

A principios de la década de los setenta, el escritor y
psicoanalista Germán García invita a la Argentina a Daniel Sibony,matemático y psicoanalista francés. Sibony quiere conocer a Borges.
Al encontrarse, el francés le pregunta en qué idioma desea hablar.
"Hablemos en francés", propone Borges, y justifica: "Dicen que la lengua francesa es tan perfecta que no necesita escritores.
A la inversa, dicen que el castellano es una lengua que se desespera de su propia debilidad y necesita producir cada tanto un Góngora, un Quevedo, un Cervantes".

Una revista de actualidad reúne a Borges con el director técnico César Luis Menotti. "Qué raro, ¿no? Un hombre inteligente y se empeña en hablar de fútbol todo el tiempo", comenta Borges más tarde.

En 1983, un periodista de La Nación pide a Borges su opinión
sobre la Guerra de Malvinas. "Absurda", define Borges. "Estoy triste, muy triste. Mandaron a esos pobres muchachos de veinte años a morir al sur. Tener veinte años y pelear contra soldados veteranos es algo atroz, inconcebible. Solamente en el crucero General Belgrano murieron cientos. Claro que los militares dirán que al lado de los desaparecidos esa cifra no es nada, pero no creo que
les convenga ese argumento. No, no les va a convenir..."

El 10 de marzo de 1978, en la Feria del Libro, Borges se cruza con un escritor al que quiere y respeta: Manuel Mujica Lainez.
Se abrazan e inician una conversación que es interrumpida una y otra vez por los cazadores compulsivos de firmas. "A veces", se queja Borges, "pienso que cuando me muera mis libros más cotizados serán aquellos que no lleven mi autógrafo."

En 1975, a los 99 años, muere Leonor Acevedo de Borges, madre del escritor. En el velorio, una mujer da el pésame a Borges y comenta: "Peeero... pobre Leonorcita, morirse tan poquito antes de cumplir los 100 años. Si hubiera esperado un poquito más...".
Borges le dice: "Veo, señora, que es usted devota del sistema decimal".

Borges y un escritor joven debatiendo sobre literatura y otros temas. El escritor joven le dice: "Y bueno, en política no vamos a estar de acuerdo, maestro, porque yo soy peronista". Borges contestò: "Cómo que no? Yo tambièn soy ciego".

viernes, 7 de septiembre de 2007

Citas y Frases de Jorge Luis Borges

Citas y Frases de Jorge Luis Borges


"Democracia: es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística."

"Vida y muerte le han faltado a mi vida. De esa indigencia, mi laborioso amor por estas minucias." Buenos Aires, 1932.

"Hay un concepto que es el corruptor y el desatinador de los otros. No hablo del Mal cuyo limitado imperio es la ética; hablo del infinito." Avatares de la Tortuga.

"Quienes argumentan que el arte no debe propagar doctrinas, se refieren a doctrinas contrarias a las suyas"

"Los peronistas no son buenos ni malos, simplemente son incorregibles"

"La buena amistad soporta la infrecuentación"

"No nos une el amor sino el espanto; será por eso que la quiero tanto" (Buenos Aires y El otro, el mismo)

"Estoy medio desorientado -manifiesta-. Se me acercó una mujer vociferando: ¡Inculto! ¡Ignorante!"

"La Argentina e Inglaterra parecen dos pelados peleándose por un peine, las islas habría que regalárselas a Bolivia para que tenga salida al mar" (sobre las Malvinas).

"Dicen que la lengua francesa es tan perfecta que no necesita escritores. A la inversa, dicen que el castellano es una lengua que se desespera de su propia debilidad y necesita producir cada tanto un Góngora, un Quevedo, un Cervantes."

"Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca"

"Creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganase"

"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón"